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14 ene. 2019

Resumen de las vacaciones de Invierno 2018

Ya estamos con nuestra mejor sonrisa y todo el entusiasmo iniciando un año más. Como siempre, las vacaciones se fueron como un suspiro, eso sí, dejando muchos gratos momentos, lecciones y un montón de aprendizaje.

Iniciamos las vacaciones con el inicio de las posadas. No saben lo emocionada que estuve esos días, pues para nosotros las posadas no eran algo común, y de pronto ya se habían organizado 5 posaditas en nuestra cerrada, el mayor número de posadas a las que hemos ido. Lo confieso, cuando tocó nuestro turno de organizar y preparar una, estuve algo estresada, y muy atareada, ni pude tomar fotografías por estar metida en la cocina, pero a final del día, disfruté mucho el resultado. Eso sí, me lucí con una horchata caliente, que la mayoría de mamás y niños me elogiaron. Jaja un día eres joven, y al otro día te sientes muy feliz por cosas como ésta. Y por si ustedes no conocen la receta, y la quieren, la pueden encontrar por aquí.

Las posadas, más allá del goce de los niños y de dejarnos muchos dulces, me permitieron convivir y conocer a profundidad a algunos de mis vecinos. Saber un poco más de sus vidas, de sus costumbres y sobre todo, nos permitieron compartir. Cada día, cada vecino compartió dulces, piñatas, un poquito de su sazón y de su tiempo.  Aunque fueron noches muy frías, las volvería a repetir.

Después llegó la navidad, y Santa Claus que dejo tenis para las niñas, y la semana siguiente se paso muy rápido, pues esperábamos con ansia fin de año para salir de vacaciones. Sin embargo, desde el viernes 28, Isabelita tenía mucha tos así que la llevamos con el pediatra. Le recetaron medicamento y aparentemente podía salir sin ningún problema. ¡Error! todo en el viaje se complico.

Llegamos a Guanajuato el día sábado. No saben lo que amo este lugar. Me parece tan romántico que la idea de compartir este viaje con Edgar y mis hijas me daba mucha ilusión. Además iba con nosotros mi abuelita, y obviamente mis padres y mis hermanas. Llegamos al hotel y todos se metieron a la alberca, menos Isa que seguía con mucha tos. Y daba señas de no sentirse bien, pues cuando intentamos llevarla a la alberca se soltó a llorar.




Al día siguiente la vimos más alegre y creímos que sería bueno meterla al agua ya que ésta era termal. Isa estaba muy contenta, incluso hizo berrinche cuando la sacamos. Después nos fuimos a Dolores, Hidalgo. El sitio estaba lleno de gente, tanta, que para comprar un chicharrón preparado hicimos fila por poco más de una hora. Hacía mucho aire y mucho frío así que Isa siguió con más y más tos y empezó con vómitos de flema. El 31 amaneció tan malita, que pasamos buscando un doctor en San Miguel de Allende. Como no había, fuimos a Dolores y con trabajos dimos con una clínica. No había pediatra, pero nos atendió un médico general, dijo que había que ser enérgicos con el medicamento para que la bebé no empeorara y la tuvieran que internar. Le cambió todas las medicinas y le indico nebulizaciones. Mis padres compraron un nebulizador para que la niña pudiera recibir su tratamiento sin problema mientras estábamos allá. El doctor dio la orden de que Isa tenía que estar encerrada, así que con ello dijimos adiós a la posibilidad de poder salir por la noche a recibir el año en medio de fuegos pirotécnicos, tumulto y música. La verdad no le queríamos arruinar la noche a mis papás, les dijimos que ellos salieran, pero insistieron en quedarse en el hotel con nosotros. Mis hermanas y Constanza se fueron, al menos me alegra saber que mi hija disfruto la víspera de año nuevo, fueron a un restaurante y tuvieron una deliciosa cena y una gran celebración mientras recibían el 2019. Nosotros nos quedamos en el cuarto del hotel, cenamos con mis papás y mi abuelita romeritos y sandwiches de jamón. Nos abrazamos fuertemente mientras le pedíamos al año entrante salud, para no sufrir los estragos que deja la enfermedad.











A nuestro regreso Isa parecía empeorar, venía con fiebre. Llegamos a la casa de mis papás el lunes 2 de enero. Le dimos el medicamento a Isa y esperamos al otro día para llevarla nuevamente con su pediatra. Ya para el martes Isa se mostraba muy decaída, no estaba comiendo y apenas si se mantenía despierta. Acudimos con el pediatra, este le puso un aparato en su dedo para ver cuánto oxígeno estaba saturando la bebé y nos dijo que la cantidad de oxígeno estaba muy por debajo de lo normal, le hicieron una placa en ese momento y la noticia que nos dio el pediatra nos hizo un hueco en el corazón: la bebé necesitaba ser internada de inmediato. Sentí unas inmensas ganas de llorar, odio los hospitales, los momentos más angustiantes de mi vida los he pasado ahí. Nos sentamos a pensar qué haríamos y a dónde la llevaríamos. Mi primera sugerencia fue llevarla a La raza, el hospital dónde nació. Pude ver la cara de Edgar, realmente no deseaba que fuéramos ahí. Lo que nos quedaba era internarla ahí mismo, dónde estaba el pediatra que nos atendía. Claro que no teníamos contemplado ese gasto y nos agarraba en curva después de todos los gastos de diciembre, sin embargo y como siempre, mis papás nos dieron el dinero, mientras nosotros esperábamos a recibir la caja de ahorro que Edgar recibe cada año a principios del mes. 


Lo cofieso, el dolor de ver a Isa canalizada y mal, es menor cuando te permiten estar acompañando a tu bebé en todo momento, cuando dejan que ambos padres estén presentes y puedes recibir visitas que te brinden apoyo y te permitan que el proceso sea más llevadero. Mis papas estuvieron junto a nosotros, ni un sólo día nos faltaron y llegaban para llevarnos algo de desayunar y que Edgar y yo pudiéramos ir a bañarnos. El proceso fue menos cansado, en el hospital teníamos todas las comodidades y nadie nos llamaba la atención si teníamos el celular afuera. También recibimos la visita de mis suegros, un día acompañaron a mis padres para cuidar a Isa. También fue mi abuelita y mi tío Ariel con su esposa y mi prima Mari. Finalmente dieron de alta a Isabel el día 5 de enero, presiento que lo hicieron en un acto compasivo para que Isa pudiera recibir a los Reyes Magos en casa.




Pudimos gozar de una mañana de reyes en familia, todos juntos y en casa de mis padres. Así despedimos unas agetreadas vacaciones. No fueron lo que habíamos contemplado, Edgar había pedido vacaciones esos días para poder jugar con las niñas y disfrutar nuestra casa, sin embargo, por obvias razones, pasamos la última semana en el hospital y nuestra casita se ha quedado solitaria muchos días. 

Isa sigue con medicamento y mejorando cada día. Constanza ha regresado a clases muy entusiasmada y yo sigo aquí, con mucho entusiasmo de recibir un nuevo año junto a mi amado blog y con la compañía de ustedes, mis queridas lectoras.


Cuéntenme qué fue de sus vacaciones, las quiero leer.

9 abr. 2018

Así fueron nuestras vacaciones de Semana Santa


Ya sabía que estas vacaciones se me iría como agua, y así fue. Sobre todo porque desde el primer lunes estuvimos a tope con todas nuestras actividades: vendría una amiguita de Constanza y se quedaría a dormir. La mitad del día se le fue a mi hija en la ansiedad de que ya llegara su amiga. La niña llegó y la diversión empezó para ellas pero también el agotamiento para mi. El martes recogieron a la nena y al día siguiente Constanza tenía de nuevo invitados en casa, esta vez su pequeño tío. Además el miércoles Isabel tenía cita en el neurólogo y buena parte del día se fue en ello. El jueves, Edgar ya estaba de vacaciones y salimos a hacer unas compras y prepararnos para el viernes santo, que para mi marido es muy especial pues cerca de donde viven sus papás, se pone una feria y realizan una procesión. Es una de nuestras fechas favoritas del año y rara vez faltamos a la feria. Nos gusta estar ahí prácticamente todo el día. Vamos y recorremos la feria temprano, esperamos la procesión y vamos a casa de mi abuela a descansar un poco sólo para regresar de nuevo y que las niñas se suban a los juegos. Además nos encanta comer ahí y probar todas las delicias que ofrecen:

Crepas, alas, banderillas, brochetas de carne, mariscos, pizza y creo que de todo un poco.

Hemos salido temprano y regresado muy noche a la casa. Y he comido de todo en la feria.

El sábado estuvimos en casa de sus padres de Edgar, las niñas pasaron un rato agradable conviviendo con todas sus primas, cosa que la verdad extrañamente sucede.

Para cerrar con broche de oro, el domingo llevamos a las niñas al cine.

La semana se me fue rapidísimo lo mismo que esta porque Edgar estuvo también de vacaciones y aunque no salimos fuera aprovechamos para descansar y resolver pendientes que teníamos.






 








24 mar. 2018

Luna de tres


Aprovechando que nuestro aniversario acaba de ser, quería desempolvar este post que ya tenía un año archivado en mi lista de "borradores" y así revivir ese primer viaje que hicimos en familia.

Desde meses anteriores a la boda llegaban las preguntas y los consejos de todo el mundo respecto a si Constanza debía acompañarnos a nuestra luna de miel. En realidad nosotros nunca pedimos la opinión de nadie, apreciamos los consejos pero la decisión ya estaba tomada.

Hace 11 años, cuando decidí darle un "sí" a la vida, lo hice con la firme convicción de que cambiaría mi mundo, en es momento estaba aceptando que sería madre y no por unos días ni unas horas sino por siempre y para siempre, y eso incluía cargar con mi hija a todas partes.

Que no sería lo mismo la luna de miel, que ¿cómo encargaría al hermanito? ja (hoy ya saben que sí se pudo encargar), que no nos divertiríamos, etc etc. Si hubiera querido seguir con mi vida de soltera no hubiera elegido el camino de la maternidad. Además las personas no comprenden que para nosotros la diversión no lo era ni lo es si no es junto a nuestras hijas y era probable que si decidíamos no llevarla, al poco rato de estar lejos, la preocupación nos hubiera  ganado, la angustia no  nos habría dejado disfrutar y a cada instante hubiéramos pensado que todo hubiera estado mejor con la compañía de nuestra hija.

Desde antes de casarnos, Edgar y yo platicamos muchas veces sobre viajar y siempre coincidimos que era más divertido hacerlo con nuestra hija. Ella y ahora Isabel, son  parte de nuestros días  y no las cambiamos por nada. Con esta firme convicción siempre dijimos que Coni nos acompañaría a nuestra luna de miel, que se convirtió en una hermosa luna  de tres.

Emprendimos la aventura a un estado  cercano de nuestra ciudad para pasar unos días de relajación, chapoteo y  contacto con la naturaleza. Fue nuestro primer viaje como familia y lo disfrutamos mucho. Si hoy volviera tres años atrás y de nuevo tuviera que elegir si irme de luna de miel o luna de tres, elegirá mi luna de tres porque la disfrutamos mucho, y momentos entre Edgar y yo siempre hemos encontrado.





1 sept. 2017

Vacaciones Parte 2

Regresando al tema de las vacaciones, después de ir a la playa, hicimos pocas salidas.

Creo que lo más relevante de la segunda parte de nuestras vacaciones fue la escapada que nos dimos a un pequeño rancho en el Estado de México. Salimos con el hermano de Edgar, mi concuña y las niñas, ellos también tienen una bebé que es apenas 7 meses más grande que Isabel, se llama Yuselmi y es un amor de bebé. Pasamos un domingo muy agradable, desayunamos barbacoa, metieron a las niñas a la alberca, y lo más importante es que Edgar y su hermano convivieron.
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Días después fui con las niñas a la premier de la película "Locos por las nueces 2", los boletos me los gane a través de facebook. Cabe destacar que Edgar no pudo acompañarnos porque tenía mucho trabajo, así que fue de las primeras veces que salí sola con las niñas.
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Ya para finalizar las vacaciones, fui con las niñas a ver un show gratuito de "Plaza Sésamo". Constanza como ya está en su rollo de niña mayor, no lo disfrutó como hubiera deseado, e Isabel se mostraba atenta por pequeños ratos, pero es una bebé que apenas se entera de lo que sucede a su alrededor. Yo me divertí mucho sólo por el hecho de darme el placer de disfrutar a mis hijas.
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Finalizamos las vacaciones, que me fueron muy breves, con un magnífico evento organizado por #Tetrapack y al cuál fuimos invitadas por medio de #Mamás Blogueras Mexicanas. Constanza no quiso acompañarme así que me lance junto a Isabel a la aventura. El evento comenzó con un recorrido con la exposición "El éxtasis del color" del pintor #Rufino Tamayo. Seguido de la exposición, hubo un taller de reciclaje con tetrapack dónde además nos explicaron la importancia de separar nuestros desechos así como informarnos acerca de los materiales que se realizan reciclando envases tetrapack. Finalizamos la actividad con un picnic en el que nos consintieron con ricos bocadillos y postres. Isabel se porto de maravilla, y además pude conocer a otras mamás blogueras y volver a ver a las que ya conocía.


Para cerrar las vacaciones, el domingo previo al regreso a clases fuimos con las niñas al parque. La verdad tenía mucho que no las llevábamos al parque y parece que ambas lo disfrutaron mucho.








Esto fue el resumen de nuestras vacaciones.