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1 mar. 2019

Escuela para padres, algo que debería existir.

Hace un par de semanas hubo una reunión en la escuela de Constanza. Llegaron "muchos" padres de familia intrigados por saber si se trataba de la evaluación escolar de los alumnos, pero cuando empezaron a informar de qué iba la junta, algunos comenzaron a abandonar el salón, además la junta no tenía valor curricular, ¿para qué quedarse?

Si bien la charla tenía un fin comercial, decidí quedarme hasta el final, pues lo que estaba escuchando me parecía interesante. ¿Nos preparamos para la maternidad/paternidad? ¿Buscamos herramientas que nos ayuden con la crianza de nuestros hijos? ¿Nos tomamos un poco de tiempo para informarnos sobre temas de educación? La verdad es que yo creo que muy poco.

Nos preparamos para ser profesionistas, para tener una carrera, tomamos algunos cursos que nos ayuden a generar ingresos, pero poca importancia le damos al asunto de la crianza, y para muestra, la cantidad de papás que abandonaron el aula ese día al escuchar el "choro aburrido" que nos estaban dando. Pero la verdad es que a mí me pareció un platica reflexiva y con algunos consejos muy valiosos, que les voy a compartir en resumidos puntos, esperando les puedan servir.


1. Empieza por ti mismo. Como padres, somos el molde sobre el cual formaremos a nuestros hijos. Así que yo te invitaría a que hagas una introspección y analices si realmente te gusta lo que eres y cómo eres. Si eres inseguro, no pidas que tu hijo tenga seguridad, si eres mentiroso, no esperes de tu hijo honestidad, si eres violento, seguro tu hijo lo será. Cuando veas en tu hijo algo que no te gusta, seguro lo aprendió de ti, así que empieza por trabajar en tu persona e intenta regalarle a tus hijos la mejor versión de ti.

2. Las buenas calificaciones no lo son todo en la vida. "Hay niños con excelentes calificaciones que no saben pedir las cosas por favor ni dar las gracias", fue una frase que empleo el señor de la platica, y que me dio mucho para reflexionar. La mayoría de veces creemos que las calificaciones son lo más importante, exigimos buenas notas y nos jactamos de haber hecho un buen trabajo cuando los niños traen diplomas a casa, pero la crianza va mucho más allá de eso; de poco sirven las buenas notas si los niños no tienen principios y valores, o si no procuramos su bienestar emocional. Para triunfar en la vida, se requieren de otras habilidades y destrezas que no sólo se adquieren mediante las buenas notas, eso es por un lado, por el otro, las calificaciones también suelen ser "subjetivas", están sometidas al criterio de un profesor, que en muchas ocasiones puede verse influenciado por las preferencias que tenga en ciertos niños, en la relación que lleve con sus padres, en lo que el cree un buen comportamiento, etc. Y en México, ya ven que eso de las preferencias casi ni se da. 

3. Aprende a ver las virtudes, y menos los defectos. Estamos acostumbrados a fijarnos más en los errores que cometen nuestros hijos, que en sus aciertos. Si el niño obtuvo un ocho al realizar un ejercicio de diez operaciones, no lo felicitamos por los aciertos que tuvo, lo regañamos por las equivocaciones cometidas. ¿Qué pasaría si cambiamos esa costumbre? Si llegara el niño con un ocho, y lo felicitáramos por su esfuerzo para haber realizado correctamente esas operaciones, y lo invitáramos a realizar nuevamente los ejercicios en los que se equivocó. Seguro el niño, sintiéndose motivado, podría descubrir dónde estuvo la falla. 
Nos empeñamos en que sean buenos en cosas que simplemente no les gustan o no se les dan, en lugar de tratar de descubrir y potenciar sus habilidades. Si el niño es malo en matemáticas, queremos que sea bueno en ellas, y lo obligamos a estudiar una y otra vez y hasta lo mandamos a cursos, en lugar de averiguar si es bueno para la pintura, la música o los idiomas. Recuerden padres, que Einstein, Darwin y Edison no fueron para nada alumnos estrella.

4.Tiempo de calidad. Siempre, el tiempo de calidad es prácticamente una regla de oro. Podemos darle a nuestros hijos juguetes, ropa de marca, y muchas cosas materiales, pero nada va a sustituir nuestra presencia. No hay nada más importante para un niño, que sentirse amado por sus padres, y esto los trasmitimos mediante el tiempo que les regalamos. 

5. Invierte en tu formación. Podemos gastar mucho dinero en una pantalla para nuestra casa o comprando unos tenis de marca, pero cuando se trata de libros, educación y formación nos detenemos a pensarlo. De nuevo, prueba de ello, es que cuando nos ofrecieron algunos libros sobre educación y crianza, los pocos padres que quedaban en el aula, salieron apresuradamente. Seguro que para otra cosa no lo piensan dos veces. Hoy en día, hay muchas herramientas digitales a la mano, y muchas de ellas son gratuitas. Hay cursos, platicas, blogs como este (un punto para mi), y audios a los que puedes acceder y que te ayudaran a orientarte mejor, que te darán herramientas sobre crianza, disciplina positiva, bienestar emocional entre otros temas. Busca y busca información, nunca estaremos lo suficientemente preparados para afrontar algo tan complejo como la crianza de los hijos. Sí, también haz un esfuerzo e invierte un poco en cosas que te ayudan a forjarte como papá/mamá pero también como persona. 

6. Procura tu bienestar. Sí, no puedes dar la mejor versión de ti en ningún aspecto de la vida, sino empiezas primero por buscar tu bienestar todos los días. Haz a diario algo por ti, regalate cinco minutos, lee, escucha música, sal a caminar. Haz algo que realmente te haga feliz. Desconecta un poco del mundo y concéntrate en ti. Se feliz y da felicidad a los demás.


Con esto finalizo algunos de los puntos más relevantes que nos dieron aquel día, y con la conclusión de que sí deberían existir las escuelas de padres, porque la crianza es un tema muy complejo, nadie nace sabiendo serlo, y si bien no hay formulas ni recetas mágicas, sí requerimos apoyo, guía, consejos y herramientas que nos ayuden a dar lo mejor de nosotros mismos. Por cierto, algún día cree un blog con esa finalidad, pero el tiempo no me da para renovarlo, sin embargo creo que tiene algunos post que pueden ser de gran utilidad así que aprovecho para compartir aquí el enlace.

Saludos cariñosos. Ya saben que me gusta leerlas también.

6 sept. 2017

Tarea y más tarea. Mi opinión respecto a el exceso de deberes escolares

Este año nos ha tocado una profesora que deja tarea todos los días, menos los viernes. El resto de la semana, sin excepción, mi hija llega a casa con una lista de deberes escolares con los cuales debe cumplir.

Para ser honestos, yo no le encuentro lo didáctico ni lo beneficioso a esta situación (y déjenme decir que estoy estudiando un posgrado en educación para que no se crea que hablo por hablar). Ya existen muchos dilemas al respecto y estudios que aseguran que el exceso de tareas escolares resulta ser contraproducente. 

Recientemente Harris Cooper, prestigiado profesor de la Universidad de Duke declaró: "No hemos encontrado evidencia de que las tareas ayuden a los niños a ser mejor estudiantes".
Yo por mi parte alego que en realidad estos deberes consumen la mayor parte de la tarde de los niños restándoles tiempo de juego, sí, de juego que es el método más importante mediante el cual el niño realmente aprende. Muchos dirán: 

-es que tu hija ya no es niña, ya está bastante mayor, ya no son niños de primero, está bien que se vayan acostumbrando...

¿acostumbrando a qué? a que le toque otro profesor que aplique la misma metodología. Puede ser que sea el único argumento aceptable, que se vaya acostumbrando a que no todo en la vida siempre es como lo deseamos, que a veces tendremos que lidiar con situaciones complicadas, que no todo es color de rosa y como aconsejan los expertos, que se vaya acostumbrando a desarrollar su tolerancia a la frustración, porque vaya que le frustra llegar con una buena carga de deberes y saber que no habrá tiempo para las muñecas, las barbies o la televisión, vaya que le frustra después de venir de dos años de trabajar con otra profesora que, claramente creía al igual que yo, que las tareas sirven de poco por lo cual rara vez les dejaba alguna tarea, y a la que criticaban algunas mamás, pues ¿cómo era posible que nunca dejara tarea? ¿luego con que entretenían las madres a sus chamacos?

Apenas llevamos dos semanas y media de clases y ya estoy notando la diferencia,  por las noches estoy toda estresada porque no hemos podido encontrar tiempo de "echar la flojera", tantito las tareas de Constanza y tantito otras actividades que hemos tenido que realizar en estos días.

Para agregarle más leña al fuego, este año han recorrido la jornada escolar 20 minutos, parece poco pero esos minutos hacen toda la diferencia del día. Los niños salían 2:30 pm de la escuela, ahora salen 2:50 pm, y en lo que salen, chismean las mamás o verifican que traigan todos los apuntes, ya nos dieron las 3 de la tarde, y nosotros tenemos la escuela a unos cuantos pasos así que rápido estamos en casa, pero no imagino quienes tienen que desplazarse largas distancias a que hora empezarán con sus deberes.

Y eso que por ahora Constanza no hace actividades extra escolares, y eso que estoy todo el día en casa, y aún así muchas veces ya terminamos noche con toda la tarea. No imagino los malabares que tienen que hacer las madres y padres de familia que salen a trabajar largas jornadas y que ya llegan agotados a casa y tienen que llegar y revisar todo, o acompañar al niño hasta que termine. Ese es otro punto de alegata, me dicen que ya deje a mi hija sola, que ya está bastante mayor. La verdad no sé trata de que le ayude con las tareas, ni de que tenga que supervisar todo lo que hace, en efecto ya es una niña mayor pero no me parece adecuado irme a la cama y dormir mientras ella esta haciendo tarea, sobre todo porque estos días agitados hemos tenido que ir al pediatra con la bebé, a realizar pagos o ver asuntos nuestros y hemos tenido que llevar a Constanza con nosotros. Si mis asuntos la han retrasado con sus deberes, lo menos que puede hacer es sentarme a su lado y esperar a que termine para poder ir todos juntos a descansar, es simple solidaridad.

Hace unos días, en cuanto terminamos de comer salimos a realizar unos pagos, era una tarde lluviosa y a causa de esto, había mucho tráfico y se hacía tarde. Mi hija sabía que tenía mucha tarea así que se puso a llorar. Claro que se me partió el corazón pero no podía hacer nada para resolverle su problema. Lo único que pude decirle es que tenía dos opciones, dejar de llorar y no llevar la tarea, o calmarse y cumplir con su deber. Yo no podía decirle que yo haría su trabajo y que no se preocupara. Me escucho y me dijo que no quería que la regañaran, entonces le dije que ya sabía que opción debía elegir si no quería regaños. 

Aunque no estoy de acuerdo con esta metodología, no me queda más que afrontarlo y verlo como un reto. Trato de acompañar a mi hija en esta nueva etapa, quiero ser guía, apoyo y compañía. No más. Es lo que podemos hacer como padres, no podemos evitarles las dificultades, simplemente podemos estar ahí para apoyarles y para recordarles que sí pueden, con uno y mil retos y en ocasiones es mi hija quién me recuerda que sí podemos.

¿Y a ustedes les gusta que les dejen mucha tarea a sus hijos?

24 ago. 2011

Educando a un hijo

Hoy ha sido el tercer día de clases de Constanza. No saben lo maravilloso que para mi es poder estar con mi hija cuando despierta y ser yo quien la lleva al jardín de niños. Este lujo no me lo pude permitir el año pasado ya que yo estaba en la universidad, y tampoco me daré el lujo mucho tiempo porque dentro de tres semanas acaban mis vacaciones en la universidad pero mientras estoy disfrutando mucho compartir esta etapa con Coni.

De hecho el vínculo se estrecha mas cuando pasamos tanto tiempo juntas, el único inconveniente es que le da mamitis y no la puedo dejar ni cinco minutos sola, figurense que estaba lavando los trastes mientras ella veía la tele y enseguida me fue a reclamar por no estar con ella y me dijo: gracias por dejarme sola!!
Pero si no lo he hecho!!!

Cambiando un poco el tema, hoy por la mañana llegamos al jardín de niños. Le daba su besito y me despedia de ella, entonces un llanto me llamo la atención o mejor dicho nos llamo la atención. Vimos y era un niño llorando  a la entrada de la escuela, su mami lo jalaba del bracito para meterlo a la escuela. La maestra lo tomo y obviamente su llanto empeoro, la maestra lo llevo arrastras a su salón. La escena me conmovió el alma, es que francamente no se que haría yo... podría obligarle a mi hija a ir a la escuela cuando aún no quiere?? pero si no quiere y ya es tiempo?? No podría irme y saber que me hijo sufre, me quedaría angustiada.
Afortunadamente la experiencia con mi hija fue muy afortunada y no tuve mayor problema. Platicamos de la escuela antes de que fuera el tiempo de que ella entrara, le compre una revista y le hablaba de lo maravilloso que sería. A mi me parecía bien que fuera a la escuela ya que en casa no tiene con quien jugar y supongo que le hace bien convivir con niños y no solo con adultos, en mi casa solo somos adultos. Y así resulto, a Coni le gusto la escuela y encontró amiguitos en ella. Por otro lado yo creí que este año se le dificultaría ya que cambiaba de escuela, de amiguitos y de sistema escolar y es que incluso yo si extraño a su maestra de la otra escuela, la miss "Aide" pues establecía un vinculo con los padres y se trabajaba en equipo (padres, maestros, alumnos). Pero no hemos tenido problema, Coni asiste feliz a la escuela, sale feliz, es una niña muy tranquila con la que no tengo problema alguno y de hecho tengo que resaltar que estoy muy ORGULLOSA DE ELLA; cuando regresamos de la escuela se cambia su uniforme sin que yo se lo tenga que pedir, es muy tranquilita en la escuela, se come todo lo que le mando. Hoy le he mandado una ración de brocoli y pensé que no la comería pero se la comió todita y desde la mañana que vio que se la ponía dijo: mmm esta bien rico.


Claro que no digo que sea perfecta mi hija, no lo es y no pretendo que lo sea porque estoy muy satisfecha en como es, es una buena niña y se que detrás de todo estoy yo y mi familia que me ayuda a educarla pero me he preguntado muchas veces: si tuviera otro hijo seria lo mismo???
No lo creo, no lo se!! Todos los ninios son distintos, entonces funcionaria educarlo como educo a Coni? Seria igual?? Tal vez el si lloraría cuando lo dejara en el jardín de niños.
Y entonces surge otra interrogante: EXISTE UNA FORMULA PARA EDUCAR A LOS HIJOS??
sirven todos esos programas educativos, esas revistas y demás??
No lo creo, no lo se, entonces he llegado a una conclusión: se debe criar con el corazón, debemos escucharlo a la hora de criar y hacer lo que él nos dicte pero siempre siendo concientes y responsables.


Wendo
Editada por Wendolin Vera. Con la tecnología de Blogger.