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26 ago. 2019

Comenzando una nueva etapa

Y llegó el fin de las vacaciones. La realidad es que amo que Constanza esté de vacaciones, así que disfrute mucho este gran periodo vacacional (dos meses) en el que echamos la flojera bien y bonito.

Hoy nos levantamos muy temprano, con la emoción a flor de piel pues Coni inicia la secundaria. Uff, que nostalgia pensar que seis años de primaria pasaron volando y que nervios imaginar a Constanza, en una escuela nueva, viviendo una etapa totalmente distinta a la que acabamos de dejar. 

Como es normal, amanecimos con mucha emoción y entusiasmo, (please que esta emoción con la que desperté hoy, dure todo el año). Constanza despertó cinco y media de la mañana, yo desperté cinco cincuenta y tres acelerada porque se me había hecho tarde, así que me metí al baño a todo vapor y cinco cincuenta y nueve, ya me estaba vistiendo. 

Constanza se veía toda hermosa con su uniforme, bueno, qué les puede decir esta mamá cuervo. Se le notaban los nervios a mi chaparra, sobre todo porque entra a una secundaria que también cuenta con primaria, y lo más seguro que es la mayoría de alumnos ya se conozcan de primaria, y pocos sean los niños nuevos, al menos esa fue la experiencia con mi hermana menor que fue a ese mismo colegio. Pero me quedo tranquila pues se que Coni es una niña súper sociable y confío en qué vencerá esos nervios para salir triunfante. Ya muero por ir por ella y que me cuente todos los por menores de su primer día. 

Salimos seis treinta y dos de casa, los cuatro súper despiertos y contentos. Todavía estaba obscuro. Llegamos a la escuela al cuarto para las siete y esperamos unos minutos mientras abrían las puertas. 

Yo regresé a casa con mucha energía, y Edgar se fue a trabajar. Isa bebé jugó toda la mañana y ahora toma una siesta. 

En fin, quería retomar el blog y dejar plasmada esta linda mañana para la posteridad.

¿A ustedes cómo les fue este regreso a clases?

26 jun. 2019

12 años de ti... ¡Feliz cumpleaños Constanza!

No puedo creer que tan rápido hayan transcurrido 12 años, sí, ¡12 años! de haber tenido entre mis brazos por primera vez ese pequeño cuerpecito que ame con tanta locura desde el primer instante que supe que estaba dentro de mí.

Sí, 12 años y ambas hemos crecido tanto. 

Es inevitable para mí recordar año tras año la noche anterior, esa noche en la que no podía concebir el sueño, sabiendo que me faltaban pocas horas para concebirte a ti. Tenía un poco de miedo, nervios, de todo un poco. Dormí esperando las contracciones que jamás llegaron y que no conocí ni en uno ni en otro embarazo. Dormí con la esperanza de romper la fuente y tener el anhelado parto natural que había soñado, sólo muchos años después entendí que llegaste en las circunstancias idóneas y que a pesar de todo, tuvimos un nacimiento de ensueño. 

Era tan joven y tenía tantos miedos, sólo quería ser una buena mamá, la mamá que esa pequeña niña de ojos grandes y brillantes, merecía. No sé si he sido la mejor, sólo se que hemos hecho un gran equipo, y que has sido el regalo más maravilloso que la vida me ha otorgado, y también que has sido una excelente hija.

Verte crecer ha sido uno de los placeres más grandes, eres y serás siempre una niña que me llena de orgullo.

Hija mía, ahora ya no puedo cargarte entre mis brazos, pero cargo contigo siempre en mi corazón. Parece que no cabes más en mi regazo, pero jamás dejarás de caber aquí en mi pensamiento. Tus juguetes se han quedado ya guardados, ahora otras cosas llaman tu atención, ya no me buscas más para jugar, hoy prefieres con tus amigas charlar. Y aunque cada día que pase vea como van creciendo tus alas, aquí estaré siempre para acompañar tu camino.

Se vienen tantas cosas nuevas para ti, nuevas etapas, nuevos amigos, pero quisiera que jamás te olvides que siempre he de estar aquí, junto a ti, para aconsejarte, para guiarte, para ayudarte.

Hoy celebro tu hermosa vida y le pido a Dios nos conceda muchos años más para celebrar juntas muchos cumpleaños. Hoy celebro 12 años de haberme embarcado en la aventura de ser mamá, sin duda, la mejor aventura de mi vida.

Pido a la vida te den sabiduría, bondad, salud e inteligencia. Pido a la vida que aprendas a escuchar, que camines con cautela y que no tengas prisa por volar. Disfruta cada segundo de tu bella juventud. 

Mi amor, quisiera escribirte tantas cosas más que estoy segura no me alcanzarían las líneas para
expresarte el inmenso amor que sentimos por ti y lo felices que nos hace tu presencia.

Feliz cumpleaños mi preciosa niña, gracias por haber llegado con tu magia y con tu luz a inundar este hogar, gracias por ser esperanza, y fuerza para mamá, gracias por tu nobleza, gracias por tu esfuerzo, gracias por ser la niña responsable que hoy eres, eres perfecta tal como eres.

Disfruta hoy y cada día, celebremos siempre mi gran Constanza.

18 jun. 2019

Despidiéndonos de primaria

Parece que apenas fue ayer cuando temerosos dejamos a Constanza a la entrada de la primaria. Me palpitaba el corazón al ver a todos esos niños tan enormes, tan mayores, con los que ahora mi bebé conviviría a casi diario.

Sí, parece que fue ayer cuando nos despedíamos del preescolar y con lagrimas en los ojos escuchábamos a los pequeños cantar: Volaré, volarás.

Yo no estaba tan conforme con la escuelita que nos había tocado, pero la que yo había elegido ya no tenía cupo. Y mira, sin quererlo, ahí se nos fueron los seis años completos. Me sentía tan perdida, veníamos de un preescolar dónde la comunicación entre padres y profesores era primordial, dónde a diario recogía a mi hija hasta la puerta del salón y la miss nos comentaba como había sido su día. Ahora ni siquiera conocía a la profesora y no estaba permitido el paso a las aulas. El cambio fue tan radical pero Constanza siempre se mostró tranquila, preparada para lo nuevo y no me quedo más que adaptarme a los nuevos ritmos, a la calma de mi hija y aprender de ella que estaba tan feliz.

Y me prometí cambiarla en cuanto pudiera, pero cuando menos me di cuenta, Constanza ya había formado lazos estrechos con sus compañeros, ya había hecho amistades y también ya se había ganado algunos corazones de los profesores. No hubo más remedio que respetar los procesos de mi hija y aceptar las cosas como venían. Y así se nos fueron ya seis años.

Ví a toda una generación crecer. Les cambio la voz, les cambio el cuerpo, les cambio la carita de niños. Ahora ellos son esos mayores que le abren paso a nuevos ºbebésº que están por llegar.

La nostalgia me invade cuando repaso una a una las fotografías que hemos hecho a lo largo de este proceso. Pienso que ahora tomarán caminos distintos, y se me parte el corazón al saber que se van a quedar atrás tantos momentos, tantos recuerdos, ahora cada niño tomará un rumbo distinto. Voy a extrañar tanto a muchos de los compañeritos de Constanza, a esas amigas con las que echo raíces mi hija, con las que compartió tardes de risas, de alegrías, de juegos y de sueños. Por las aulas se quedan sus pasos traviesos, sus risillas, y en los baúles esos juguetes arrumbados que ya no salen más, porque ahora prefieren otras tantas cosas, ahora tienen otras inquietudes, ahora la niñez ya se les va.

Ahora mientras escribo esto siento algunas ganas de llorar. Me encariñe con los niños, me encariñe con las mamás, y aunque se que algunas veces nos podremos volver a ver, reunirnos de vez en cuando, estoy consciente que nada ya será igual, a partir de aquí comienza una nueva etapa, otro cambio y nuevos retos que afrontar. No nos volveremos a parar en la primaria a esperar, no volveremos a estar todas por las mañana en la ceremonia, todas tomaremos rumbos distintos.

Sin embargo, quiero desearles lo mejor a todas y cada una de esas mamitas con las que compartí momentos inolvidables, y sobre todo a cada uno de esos pequeños les deseo lo mejor de la vida y del mundo. Que sepan afrontar con inteligencia cada reto nuevo que venga, deseo que no olviden que tienen a lado la mano de mamá, papá, la abuelita, que sepan escuchar los consejos de los adultos, que aprendan a distinguir entre lo bueno y lo malo de la vida, que jamás vean como enemigos a los adultos que los rodean, que vayan con cautela por el mundo, que se dejen guíar, que aprendan a escuchar. Deseo que cumplan todas sus metas, sus anhelos, que no se rindan, que no se den por vencidos. Que por dura que se ponga la vida, jamás lo dejen de intentar. Les deseo absolutamente lo mejor. No corran jovencitos, vayan despacio, no tengan prisa por crecer, la vida hace por si sola su trabajo, no hay necesidad de apresurarla. Espero verlos a todos en la cima de sus sueños.

Y ni hablar, para Constanza deseo lo mismo. Mi niña bonita, mi niña adorada. Quiero que sepas que jamas soltaré tu mano, que estoy aquí para afrontar los nuevos retos que vengan. No tengas miedo, no hay nada que no puedas lograr. Concentráte en las cosas importantes de la vida, en lo esencial. Aprende a distinguir en que vale la pena y en que no invertir tu tiempo. Preocupate por cultivar tu alma y tu corazón. Y procura ser siempre una persona de bien, de sentirte orgullosa de tus actos y de tu ser. También a tí, deseo verte en la cima de tus sueños.

Con cariño siempre, mamá Wendo.

12 jun. 2019

Coni, te amo tanto ❤️

Será que es el mes de su cumpleaños, será que termina la primaria, será que estoy sentimental que estos días todo gira en torno a ella. 

Miró las fotografías de hace dos años y siento que no creciste gradualmente, sino que de pronto me cambiaron a mi niña por una jovencita. El tiempo se me ha ido en un suspiro, y te miro correr hacia tu autonomía, hacia tu juventud, hacia tu libertad. A veces siento temor, todos los cambios se han venido tan rápido que apenas tengo tiempo de asimilar, de asimilar que ya no dependes más de los brazos de mamá, que ya poco te interesa jugar con mamá, que ya no me pides ver caricaturas, más bien quieres ver series y películas románticas, y que ahora es más divertido estar con tus amigas. Pero antes de que siga pasando el tiempo, quiero detenerme un momento para abrazarte y para darte las gracias...

Creo que nunca me detuve a mirarte y a agradecerte el hecho de que seas una grandiosa hermana, a pesar de todos esos años de diferencia, has sido la mejor, la mejor hermana del mundo, no tengo dudas. Y jamás te he preguntado cómo te sentiste cuando nuestro mundo cambio drásticamente, cuando tuviste que aprender a compartir, no solo los juguetes, sino a papá, mamá, a los abuelos, la vida entera con ese pequeño ser que ahora te llama "tú manita".

Quiero decirte que estoy profundamente orgullosa de ti, porque me hiciste todo más fácil, aceptaste con calma los cambios, los tiempos en que papá y mamá solo iban y venían al hospital preocupados por la salud de tu hermana, y tu esperabas con paciencia. Y cuanto más centrados estábamos en ello, tu seguías siendo la misma niña, y tus notas hasta iban mejorando, más autónoma te volvías. Desde muy pequeña tuve que dejar de ir a despertarte, tú lo hacías sola, te alistabas para la escuela y realizabas tus tareas. Y seguiste siendo paciente cuando tu hermana comenzaba a tomar tus juguetes, tus apreciados juguetes, y seguiste siendo paciente cuanto tu hermana sólo quería ir tras de ti. Y sigues siendo paciente cuando esa pequeña hace destrozos y se escapaba a tu cuarto y quiere todas tus cosas. Estoy segura que eso pasa, porque tu hermana, al igual que yo, te admira profundamente. 

Quiero tenerte entre mis brazos, y deleitarme al contemplarte, porque para mi siempre serás mi bebé, mi gran amor, mi primera ilusión de ser mamá y siempre tendrás un lugar irremplazable en mi corazón. 

Gracias por ser esa niña tan maravillosa, gracias por compartir tu amor desbordante con tu hermana, para mí no hay satisfacción más grande que ver cómo se aman. 

Mi amor no se dividió, ahora sé que simplemente se multiplicó, y a cada una la amo inmensamente. 

Nada más deseo en la vida que verte feliz, busca siempre eso, tu felicidad. Yo siempre te acompañaré y te guiare. 

Te amo hija


18 feb. 2019

Quisiera arreglarte el mundo


Quisiera arreglarte el mundo para que cuando salgas allá afuera no tengas que saber de dolor, para que no tengas que enfrentar desencantos, maldad o reencor.

Quisiera repararlo todo e irme tranquila sabiendo que te he dejado en un mundo mejor. 

Pero no puedo. Lo más que puedo es arreglarme a mi misma todos los días. Y limpiarme las heridas, sacar de mi alma los sentimientos que puedan nublar mi razón, reinventarme todos los días y tratar de darte a diario lo mejor de mí. 

No puedo arreglar allá afuera nada, pero aquí adentro puedo arreglarlo todo. Para darte, no una gran mamá, pero sí una mamá feliz. Sí, ese es el mejor regalo que puedo darte todos los días; una mamá que despierte feliz y que pueda darte la mejor sonrisa, que te abrace con dulzura y que pueda guiarte. Una mamá que no se canse de decirte lo mucho que te ama, una mamá que pueda acariciarte, una mamá paciente que aprenda a escucharte, una mamá que con firmeza pueda enseñarte lo que está bien y lo que está mal en la vida. Una mamá que todo lo enseñe con el ejemplo, porque no hay nada más poderoso que el ejemplo. 

Quisiera que nunca tuvieras que conocer el lado malo de la vida o de las personas, pero eso es quizá imposible. Allá fuera el mundo es voraz. Y a mí sólo me queda amarte tanto, para llenar todo tu ser de amor, y que cuando llegue el momento en que tengas que salir, no dudes de ti, no vayas por ahí sintiéndote sola o vacía, para que no titubees cuando tengas que alejar de ti a las personas que se acercan con maldad, para que no lo pienses dos veces cuando sepas que hay personas que más vale la pena darles la vuelta, porque jamás las podremos cambiar.

Sí, puedo arreglarlo todo aquí adentro para que al menos cuando me vaya, tenga la gran satisfacción de saber que he criado a personitas que no saldrán a descomponerlo todo, porque te habré enseñado de principios y valores, porque te habré hecho tan feliz que no tendrás que salir a reclamarle nada a la vida.Es probable que habré logrado llenarte tanto el corazón que cuando salgas allá afuera lo tengas desbordante y solo sepas darle a los demás amor. 

Es probable que alguien allá fuera intenté romperte el corazón, es probable que lo logren y también que el mundo te decepcione, y a veces al igual que yo, no comprenderás cómo en este mundo hay cabida para la maldad. Pero también es probable que andando por el mundo, te encuentres con alguien que al igual que tú, haya tenido una madre con la convicción de que afuera no se puede arreglar mucho, pero que adentro se puede arreglar todo.

Porque estoy convencida de que somos una tribu, que allá afuera día a día hay muchos mamás reparándose día a día, reinventándose para regalar la mejor versión de sí mismas, abrazando, acariciando y criando con amor. Sé que te has de encontrar con esos hijos, y que será una cadena interminable. Sé que habremos logrado mucho, no arreglando afuera pero sí arreglando dentro.

30 nov. 2018

Constanza y el Handball

¿Quién diría que algún día encontraría emocionante otro deporte que no fuera la gimnasía? Y hoy me entusiasmo de ver a mi hija jugar, y le grito, y me apasiono cuando ella esta jugando. Ese sentimiento de orgullo y emoción, sólo lo conocemos los padres.

Desde pequeña mi gran pasión fue la gimnasia. En época de olimpiadas me sentaba frente al televisor sólo para ver a las gimnastas haciendo sus acrobacias en el aire. No había ningún otro deporte que llamara mi atención, ninguno me parecía interesante. Le insistí tanto a mi madre que me llevara a clases que accedió,  y en verdad me gustaba. Fueron a clases mis hermanas, primas y amigas. Todas desistían, demasiado dolor. Pero para mi eso no era un impedimento, me esmeraba y cuando llegaba a casa seguía prácticando, quería avanzar rápido y llegar a niveles más altos. Recuerdo bien que mi querida profesora me felicitó, mencionó que había sido de las niñas que avanzó mucho en poco tiempo. Pero pasaron los años y comencé a sentirme incomoda, sentía que mi cuerpo y estatura no cuadraban con los estandares de una gimnasta: pequeña y delgada. Me sentía enorme y tan desarrollada. Así que pronto me aleje y no quise regresar más. 

Cuando Constanza empezó a crecer, decidí que llevarla a gimnasia sería una buena idea, seguro heredaba mi pasión. Así algunos años la acompañé en sus prácticas, hasta que no quiso regresar más. A Constanza jamás le causo lo mismo que a mí, y tuve que comprenderla y apoyarla en su decisión. 

Probablemente los deportes no le apasionen, pensé durante muchos años. Lo único que quería era que encontrara algo que la moviera, la entusiasmara, que la hiciera sentir feliz. Y un día me platicó que en la escuela practicaban Handball. Era parte del equipo de su escuela y además irían a competir. Lo admito, nunca había escuchado esa palabra, no tenía idea de qué deporte se trataba y jamás imagine que gozaría tanto su primer partido. Hace seis meses fueron a su primera competencia, !que emocionante! El equipo quedó en segundo lugar.

Hace unos días fui con ella a una competencia de práctica y el equipo femenil de Handball quedó campeón. Un par de días después estuvimos en el deportivo Reynoso en un nuevo torneo, y esta vez fueron campeonas. En verdad veo a Constanza apasionada con su deporte y me alegro tanto por ella, que ya estoy buscando apoyarla con clases extra escolares. Me quedo sin palabras para expresar lo que siento cuando veo a mi niña en la cancha.

No cabe duda que la maternidad nos tiene preparados caminos distintos a los planeados. Lo importante es saber disfrutarlos y enseñarles a nuestros hijos a ser felices.

28 nov. 2018

Día de Muertos 2018

Estoy tan emocionada ya con el tema navideño, que había olvidado contarles un poco de nuestro Día de Muertos...

Este año fue el tercer halloween y día de muertos de Isabel, pero de los tres que le han tocado, sólo ha podido disfrutar de uno, y ese fue el del año pasado. Cuando nació paso estas festividades en el hospital, y cabe mencionar que no disfrutamos nada. Para el año entrante, ya con ella en casa, pudimos salir a pedir dulces los 4 juntitos, y este año todo marchaba perfectamente, el entusiasmo estaba a todo lo que da, hasta que llegó el día, y justo horas antes de la caminata para recolectar dulces, nos dimos cuenta que ¡tenía fiebre! Claro que no podíamos arruinarle la noche a Coni, así que Isa se quedó al cuidado de sus abuelitos mientras nosotros fuimos a pedir dulces.

Este año Constanza se disfrazó de esqueleto. Compramos una sudadera perfecta para el disfraz en H&M y le maquille el rostro. Yo use un disfraz de diabla que me presto mi hermana y el disfraz que le compramos a Isabel fue de Unicornio. Busque mucho su disfraz por todos lados, sabía que quería algo que más que terror, diera mucha ternura así que cuando me tope con esa botarga de Unicornio no dude ni un segundo en comprarla. La compramos en Carter´s. En casa dijeron que no daba nada de miedo, pero la verdad es que después de que no pudo salir a lucirla el día que teníamos contemplado, se la he puesto muchas otras veces, así que eso es una gran ventaja, y se la pienso seguir poniendo hasta que ya no le quede, pues es cómoda y muy calientita.

El día primero de Noviembre fuimos a pedir dulces a la Nueva Santa María. Esta vez no fuimos tan lejos como otros años, pero igual la pasamos bien y fuimos en compañía de su amiguita de Coni llamada Evelyn. El día 2 no salimos para dejar que Isa reposara con su enfermedad.


7 may. 2018

Mi más grande orgullo

Hija: no hay palabras para expresarte el inmenso orgullo que siento por ti y la dicha que me das todos los días. Eres una niña enorme, eres una campeona de la vida. Me da tanta felicidad verte cumplir tus metas, siéntete grande y capaz porque lo eres. Deseo que siempre sigas poniéndote metas en tu vida y tengas claro que todo lo puedes lograr, deseo que esa chispa que te caracteriza y esa perseverancia nunca falten en tus días. Lo has demostrado tantas veces, que hoy para mi eres inspiración y un ejemplo a seguir. Te amamos mi niña.

Desde que Constanza llegó a mi vida, desde ese preciso momento en que la vi llorar con tanta fuerza y le pude dar un beso en su tibia frente, me llenó de un orgullo inmenso, tan grande que quería que todo el mundo llegara al hospital, sólo para conocer a esa hermosa niña que acababa de nacer.

Tenía tantos miedos y tantas dudas acerca de cómo criarla, era muy joven y sólo deseaba ser una buena madre para ella. Los años han transcurrido rápidamente y he tenido el privilegio de verla crecer. Año con año han sido de grandes aprendizajes y logros. Desde sus primeros pasos, sus palabras, sus clases de ballet y después de gimnasia, siempre me ha hecho sentir orgullosa.

Recuerdo cuando paso a kinder 3. Era para mi un bebé y fue elegida para salir en la escolta. Me sentía toda una mamá pavo real. Recuerdo que la cambie de escuela y una de mis preocupaciones era saber que perdería su lugar de la escolta, pero era un cambio necesario así que nos fuimos a un nuevo kinder. Se acercaba el momento de finalizar el curso, y entonces me llegó un citatorio. ¿Qué pasa con mi Constanza? me cuestioné y llegué preocupada a la cita. Había otros cuantos papás citados. La maestra nos preguntó por qué pensábamos que la cita era necesariamente porque pasaba algo malo con los niños, o peor aún, por qué creíamos que se habían portado mal. La cita era para felicitarnos porque nuestros niños destacaban por su desempeño escolar y por ese motivo habían sido elegidos para formar la escolta que entregaría la bandera a la nueva generación. Otra vez me sentía llena de orgullo, el cambio había valido la pena y Constanza nuevamente se había ganado un lugar en la escolta.

Después llegamos a la primaria. La adaptación fue dura para ambas, pero pese a todo, Constaza siempre trajo notas satisfactorias. Cuando paso a tercer grado, me dijo con gran convicción: mamá este año voy a obtener un diploma. Con esa firme convicción, lo logró, y a fin de año me lleve una grata sorpresa. La verdad es que ni siquiera fuimos a la ceremonia pues había olvidado que mi hija tenía un propósito.

Con la misma convicción que dijo que sacaría un diploma, me dijo que quería ser niña de la escolta. Y este viernes en junta, totalmente sorprendida, he recibido la noticia de que Coni formará parte de la escolta. Sabía que la competencia era dura pues en su salón hay muchos alumnos brillantes, y más de uno anhelaba ser de los cuatro elegidos, sin embargo, mi hija me volvió a dar la lección de que cuando algo se desea con fuerza y se trabaja con esfuerzo, los sueños se cumplen.

No les puedo explicar todo el jubilo que aún traigo, pero ya se podrán imaginar que alegre me siento y que orgullosa me siento de mi niña. Por lo pronto ya iremos a celebrar su logro.

Saludos

24 feb. 2018

Una niña que me llena de orgullo

Constanza, mi Constanza se hace mayor, poco a poco su niñez se va apagando dejando paso a una hermosa señorita de la que estoy profundamente orgullosa. ¿Qué les puedo decir yo que soy su mamá? No es perfecta, y estaría muy errada de pretender que así fuera, sólo quiero que sea una mujercita feliz, completa y libre.

No hay plazo que no se cumpla, dicen por ahí y ha llegado el momento en que Constanza ha decidido mudarse a su recámara... así sin más, no puedo decir que “sin presionarla” porque seguramente sí ejerció presión las constantes opiniones de los demás que decían que ya estaba muy “grande” para dormir con nosotros, sin embargo, mi consejo fue siempre hacer odios sordos e irse cuando estuviera lista. En mi cama siempre será bien recibida pues no hay delicia más grande que dormir acurrucada a los hijos. 

Pero no sólo hemos dado fin al colecho, lleva algunas semanas demostrando lo responsable y madura que puede ser una niña de 10 años. Cansada de que mamá la despertara tarde y de andar corriendo por las mañanas, ella programa su alarma, se despierta y se levanta sola, se arregla y baja por su desayuno. La veo todas las noches apresurándose al baño, se pone la pijama y deja todo alistado para la mañana siguiente: su uniforme completo, calcetas, zapatos y el horario. Lo único que me pide es que la peine y eso porque yo le insisto pues siento que cuando ella se peina parece que no lo hiciera jaja

Eso sí, unos minutos antes apresura a papá para que la lleve a la escuela y nos exige llevarla con puntualidad pues no le gusta llegar tarde.

¿A qué es una niña maravillosa verdad? Además no tengo que decirle que haga la tarea, ella llegando de la escuela sabe que debe cambiarse el uniforme y realizar los deberes escolares. De pronto cuando tiene dudas me pide que le ayude o que le explique las cosas. Eso sí, aveces se aferra a que lo que le explico no es válido pues su maestra lo enseñó de otra manera.

La verdad me causa un profundo orgullo y gran admiración. Creo que los hábitos que se forjan hoy, difícilmente cambian mañana y estoy segura que esa disciplina y ese sentido de la responsabilidad que hoy muestra, la llevarán a conquistar sus metas.

Mientras tanto hoy mi hija me pone el ejemplo y veo los frutos de educar en amor, límites y responsabilidades.

No todo está dicho y sin duda aún tenemos mucho que aprender, tanto ella como nosotros sus padres, pero seguiremos esforzándonos por ser cada día mejores.

¿La fórmula mágica? No la hay, y tampoco se si gozaremos de la misma suerte con Isabelita jaja pero si quieres un consejo: crianza respetuosa, principios de crianza con apego, límites claros, mucho amor y suprimir el maltrato en cualquiera de sus tipos. 

¿Ustedes quieren compartirme sus historias? 

Me encantaría leerlas: wendolin.vera@hotmail.com

6 sept. 2017

Tarea y más tarea. Mi opinión respecto a el exceso de deberes escolares

Este año nos ha tocado una profesora que deja tarea todos los días, menos los viernes. El resto de la semana, sin excepción, mi hija llega a casa con una lista de deberes escolares con los cuales debe cumplir.

Para ser honestos, yo no le encuentro lo didáctico ni lo beneficioso a esta situación (y déjenme decir que estoy estudiando un posgrado en educación para que no se crea que hablo por hablar). Ya existen muchos dilemas al respecto y estudios que aseguran que el exceso de tareas escolares resulta ser contraproducente. 

Recientemente Harris Cooper, prestigiado profesor de la Universidad de Duke declaró: "No hemos encontrado evidencia de que las tareas ayuden a los niños a ser mejor estudiantes".
Yo por mi parte alego que en realidad estos deberes consumen la mayor parte de la tarde de los niños restándoles tiempo de juego, sí, de juego que es el método más importante mediante el cual el niño realmente aprende. Muchos dirán: 

-es que tu hija ya no es niña, ya está bastante mayor, ya no son niños de primero, está bien que se vayan acostumbrando...

¿acostumbrando a qué? a que le toque otro profesor que aplique la misma metodología. Puede ser que sea el único argumento aceptable, que se vaya acostumbrando a que no todo en la vida siempre es como lo deseamos, que a veces tendremos que lidiar con situaciones complicadas, que no todo es color de rosa y como aconsejan los expertos, que se vaya acostumbrando a desarrollar su tolerancia a la frustración, porque vaya que le frustra llegar con una buena carga de deberes y saber que no habrá tiempo para las muñecas, las barbies o la televisión, vaya que le frustra después de venir de dos años de trabajar con otra profesora que, claramente creía al igual que yo, que las tareas sirven de poco por lo cual rara vez les dejaba alguna tarea, y a la que criticaban algunas mamás, pues ¿cómo era posible que nunca dejara tarea? ¿luego con que entretenían las madres a sus chamacos?

Apenas llevamos dos semanas y media de clases y ya estoy notando la diferencia,  por las noches estoy toda estresada porque no hemos podido encontrar tiempo de "echar la flojera", tantito las tareas de Constanza y tantito otras actividades que hemos tenido que realizar en estos días.

Para agregarle más leña al fuego, este año han recorrido la jornada escolar 20 minutos, parece poco pero esos minutos hacen toda la diferencia del día. Los niños salían 2:30 pm de la escuela, ahora salen 2:50 pm, y en lo que salen, chismean las mamás o verifican que traigan todos los apuntes, ya nos dieron las 3 de la tarde, y nosotros tenemos la escuela a unos cuantos pasos así que rápido estamos en casa, pero no imagino quienes tienen que desplazarse largas distancias a que hora empezarán con sus deberes.

Y eso que por ahora Constanza no hace actividades extra escolares, y eso que estoy todo el día en casa, y aún así muchas veces ya terminamos noche con toda la tarea. No imagino los malabares que tienen que hacer las madres y padres de familia que salen a trabajar largas jornadas y que ya llegan agotados a casa y tienen que llegar y revisar todo, o acompañar al niño hasta que termine. Ese es otro punto de alegata, me dicen que ya deje a mi hija sola, que ya está bastante mayor. La verdad no sé trata de que le ayude con las tareas, ni de que tenga que supervisar todo lo que hace, en efecto ya es una niña mayor pero no me parece adecuado irme a la cama y dormir mientras ella esta haciendo tarea, sobre todo porque estos días agitados hemos tenido que ir al pediatra con la bebé, a realizar pagos o ver asuntos nuestros y hemos tenido que llevar a Constanza con nosotros. Si mis asuntos la han retrasado con sus deberes, lo menos que puede hacer es sentarme a su lado y esperar a que termine para poder ir todos juntos a descansar, es simple solidaridad.

Hace unos días, en cuanto terminamos de comer salimos a realizar unos pagos, era una tarde lluviosa y a causa de esto, había mucho tráfico y se hacía tarde. Mi hija sabía que tenía mucha tarea así que se puso a llorar. Claro que se me partió el corazón pero no podía hacer nada para resolverle su problema. Lo único que pude decirle es que tenía dos opciones, dejar de llorar y no llevar la tarea, o calmarse y cumplir con su deber. Yo no podía decirle que yo haría su trabajo y que no se preocupara. Me escucho y me dijo que no quería que la regañaran, entonces le dije que ya sabía que opción debía elegir si no quería regaños. 

Aunque no estoy de acuerdo con esta metodología, no me queda más que afrontarlo y verlo como un reto. Trato de acompañar a mi hija en esta nueva etapa, quiero ser guía, apoyo y compañía. No más. Es lo que podemos hacer como padres, no podemos evitarles las dificultades, simplemente podemos estar ahí para apoyarles y para recordarles que sí pueden, con uno y mil retos y en ocasiones es mi hija quién me recuerda que sí podemos.

¿Y a ustedes les gusta que les dejen mucha tarea a sus hijos?

24 ago. 2017

Vacaciones Parte 1. El primer viaje de Isabel a la playa

No fueron las primeras vacaciones de Isabel porque de hecho las primeras fueron a las grutas y otras más a Querétaro, pero si fueron las primeras en la playa.

Una semana antes de que finalizara el ciclo escolar y los niños tuvieran sus vacaciones oficiales, decidimos ir a Acapulco. La idea principal era ir los 4 a Cancún, pero en lugar de eso, Edgar tuvo una fantástica idea: llevar a nuestros padres con nosotros, entonces cambiamos el destino y ajustamos el presupuesto para ir todos. Mi suegro no pudo acompañarnos, sin embargo fueron mi cuñada y mi suegra, mis papás y mi hermana.

El viaje fue un poco largo, aproximadamente entre 6 y 7 horas, pero Isabel se portó de maravilla y durmió la mayor parte del camino.

Llegamos por la mañana al hotel y ese día decidimos no ir al mar para quedarnos todo el día en la alberca del hotel. Claro que como el hotel se ubica en el centro, salimos a caminar al mercado, y a recorrer el centro de noche, pues nos encanta ver los establecimientos llenos de gente, y las calandrias con sus hermosas luces coloridas recorriendo la gran avenida. ¡Estamos enamorados de Acapulco! ¿Y cómo no? Si allí hicimos nuestro primer viaje juntos como novios y fue una autentica luna de miel, la belleza del sitio es acompañada por aquellos gratos recuerdos que Edgar y yo conservamos.

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Constanza la paso fascinada en la piscina, ya sabrán lo que cuesta sacarla, prácticamente no quiere salir del agua en todo el día. El primer contacto de Isabel con la alberca fue maravilloso, no se asusto ni le disgusto el agua, por el contrario parecía encantada y paso un buen rato entre carcajadas mientras descubría que con sus manitas podía chapotear. Todos estaban embobados viendo a Isabel disfrutar la piscina.

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Llegamos un jueves y regresamos el domingo. Viernes y sábado visitamos alguna playa por la mañana y finalizamos la tarde en la alberca del hotel.

A Isabel también le agrado su primer contacto con el mar, sin embargo decidimos no exponerla mucho tiempo pues iba con rozadura y temíamos que la sal del mar y la arena le causaran molestia alguna. Y pese a su rozadura en ningún momento estuvo irritable o chillona, es una gran bebé.
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El día sábado tuvimos una mala experiencia en el mar, pues Constanza nos dijo que algo le había picado, la piel de su cuello se puso roja y con salpullido y mi niña se puso a llorar, preguntamos con los lugareños qué pudo haberle picado y nos dijeron que lo más probable es que la hubiera picado una "malagua" (algo así como una pequeña medusa), nos recomendaron no untarle nada y esperar algunos minutos para que las molestias pasaran. Después preguntamos con alguna persona del servicio médico y la indicación fue parecida, en pocas palabras no había que preocuparse, solo esperar. Y así fue, al cabo de algunos minutos, la molestia se fue y su piel fue recuperando la normalidad. Evidentemente Constanza no quiso saber nada más del mar.

El domingo finalizamos con un buen desayuno y dijimos adiós a nuestra aventura playera.

Fueron unas excelentes vacaciones que disfrutamos mucho. La realidad es que tenía otras expectativas: ya saben, imaginaba hacer un montón de sesiones fotográficas en la arena, y la realidad es que apenas si pude sacar la cámara, la mayoría del tiempo me dediqué a disfrutar a las niñas y de lo último que nos acordamos fue de las fotos, así que podría decir que la realidad supero a las expectativas.







Por otro lado, descubrí que no es lo mismo ir con un niña que con dos. En definitiva si no fuera por el gran trabajo en equipo que hacemos mi marido y yo, estaría perdida. El se quedaba con Constanza a jugar en la alberca mientras mamá tenía que hacer repetidas salidas del agua para cambiar el pañal a Isabel, darle de comer, dormirla o bañarla. No es lo mismo con Constanza que puede estar todo el día metida en el agua y hacer contadas salidas sólo para comer algo rápido, que con Isabel a la que no podíamos tener todo el tiempo en la piscina.

Lo indispensable para el viaje


Mi primer artículo indispensable es el bloqueador, y vaya que resultaron buenos pues por primera vez regresamos sin quemaduras ni molestias en la piel.






Para Constanza usamos "Nivea Sun Kids Swim & Play" y para Isabel "Dody´s Baby". 

Cargué con un montón de mamilas para no tener que preocuparme porque se acabaran rápido y no poderlas esterilizar. Siento que con el calor la bebé tenía que estar muy bien hidratada, y dar el pecho saliendo del mar, llena de sal y con quién sabe que otras sustancias no me parecía tan buena idea.

Unas buenas gorritas para cubrir a Isabel del sol y gafas para las tres, aunque Constanza jamás quiso ponerse unas. Esta ha sido nuestra primera parte. 

Estén pendientes mamitas pues por primera vez tendremos #sorteo en el blog, y vienen muchos más. Estamos muy emocionados de contar con ustedes y por eso queremos consentirlas.

4 jul. 2017

Así celebramos una década de puro amor

Se dicen fácil 10 años, pero en realidad han sido toda una travesía. Así lo festejamos

Faltaba poco para el cumpleaños de nuestra primera hija. Estábamos pensando si haríamos una fiesta o una reunión pequeña. Pero como siempre lo sospeché, llegó el momento en que Constanza no quiso una fiesta y mucho menos de esas temáticas que a mamá le encantan pero que a ella le parecen fuera de lugar pues "todo eso es cosa de niños chiquitos, no de niñas grandes". Y la verdad es que su decisión no nos vino tan mal, pues con la bebé, el compromiso del bautizo encima, y los tantos gastos que hay ahora, no hacer fiesta supuso un enorme ahorro a nuestra economía familiar. Sin embargo ella quería algo especial junto a sus mejores amigas del colegio: una pijamada.

Lunes cumpleañero


Previo al lunes de su cumpleaños, sus abuelos la invitaron a desayunar. Ese día salimos temprano y en familia disfrutamos una mañana muy amena. 

Por la tarde  mi esposo y yo fuimos en busca de su regalo: ella deseaba una muñeca Willie Wisher así que nos fuimos a buscarla, pero como ya sabrán, suele pasar que cuando necesitas algo no lo encuentras, nos llevo bastante tiempo dar con la muñeca, de hecho tuvimos que buscarla al día siguiente y además creímos que la encontramos a un súper precio (hasta le compramos dos) sólo para que un par de días después la viéramos en Walt Mart en liquidación y nos dieramos cuenta que la compramos más cara. ¡En fin!

El día de su cumpleaños decidimos no llevarla a la escuela, prefirió quedarse en casa. Papá llegó temprano. Los abuelos le prepararon su platillo favorito: pechugas con papas fritas. Y teníamos planeado ir al cine, pero como cada año, nos vinieron a visitar mi abuela, tía y primos. La verdad me es muy grato que no necesite hacerle fiesta para que vengan a casa a demostrarle su afecto a mi flaca. Compramos un pastel y pasamos una noche deliciosa. 

Los días siguientes nos dedicamos a la planeación de su pijamada.
Constanza invitó sólo a cinco de sus compañeritas de la escuela, las más allegadas a ella. Pensamos que tal vez sólo vendrían dos, pues comprendemos que es muy difícil confiar a nuestras hijas en casa de personas ajenas. Sin embargo, compramos varias cosas pensando en todas las invitadas: antifaz para dormir, cepillos dentales, porta cepillos de dientes, pañuelos, jugos, etc. 

Hice unas invitaciones en forma de antifaz para las invitadas y mande a pedir cupcakes con un decorado de pijama.
          



La pijamada llegó


Al fin llegó el anhelado día de la pijamada. Y para grata sorpresa de Constanza, llegaron casi todas las invitadas. Pensamos que sólo vendrían dos, pero sólo faltaron dos. Además supusimos que las traerían un rato, pero ¡todas se quedaron a dormir!


Jugarón un rato, comimos pizza, se arreglaron las uñas y más tarde nos fuimos al cine a ver Mi Villano Favorito 3.


Regresando Constanza organizó un pequeño juego con las niñas y después cantamos las mañanitas y comieron cupcake, bueno en realidad sólo lo mordisquearon. Les preparé malteadas, se dieron un baño, les pusimos un colchón inflable y tuvieron una noche de pelis. Y al fin durmieron.







                           

                         


Cerramos con broche de Oro, pues "Mamás Blogueras Mexicanas" nos invitó al lanzamiento oficial de Nat Geo Kids, evento que estuvo dirigido a los niños y el cual disfrutaron mucho las niñas.








Terminé exhausta, tanto como cuando finalizó mi boda. 

El domingo, ya solos los cuatro, realizamos un paseo familiar para terminar una semana cumpleañera.




Editada por Wendolin Vera. Con la tecnología de Blogger.