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16 ene. 2019

Propósitos de año nuevo

Les voy a confesar que inicié el año con una extraña sensación de vacío. Hace un año, no me hice ningún propósito, pensando que eso de los propósitos eran mera euforia de las personas al iniciar un nuevo ciclo, y que en su mayoría, todos esos propósitos terminaban arrumbados en el baúl del olvido mucho antes de que llegara el primer trimestre de cada año. Cierto o no, me dí cuenta al finalizar 2018, que gracias a que no me había fijado ningún propósito, no tenía forma de saber si había avanzado en algún aspecto de mi vida, y que de cierta manera estaba estancada. A eso le sumo la sensación que me invadió los últimos días del año, cuándo mi márido me confeso que dos de sus metas habían sido tener una casa propia y continuar con sus estudios universitarios y que estaba contento de haberlas cumplido, por mi parte pensé que esos logros eran suyos, no míos y por tanto me cuestioné ¿qué habría logrado yo por mi propia cuenta? ¿Qué sería de mi vida sino tuviera un esposo? Y aunque se supone que trabajamos en equipo y las metas son en pareja, no deje de sentir que había dejado de lado mis metas y propósitos personales y decidí que este año no quería tener la 
misma sensación.


Por eso, para este año decidí que sí me plantearía ciertos propósitos que permitan mi crecimiento personal, y me encaminen a ser una mujer autónoma. Uno nunca sabe, pero no quisiera que el día de mañana, si por cualquier cosa me quedara sola, estar relegada a un papel de ama de casa, que se desvive por su márido, sin preocuparse un poco por ella misma. 

Mis propósitos son sencillos y quizá triviales. Tampoco son 12, necesito unos cuántos reales y alcanzables.

El primero está enfocado en algo que me gusta mucho y que desde hace tiempo no me doy el espacio para ello: SER MEJOR LECTORA. El año pasado realmente mi lectura estuvo pésima. Abrí muchos libros sin terminar, y si concluí alguno, realmente son contados. Este año quiero leer y leer mucho. Esto me llena el alma, lo disfruto en verdad, y los libros proveen de conocimiento y cultura. Mi meta es pequeña, pero contemplando que el año anterior ni siquiera leía un libro por mes, me parece razonable esta cantidad: la meta es 2 libros por mes. Sí, ya sé que paro los verdaderos lectores esto parece insignificante, 24 libros al año parece poco, pero teniendo en cuenta que hace tiempo no me leo ni 7 libros por año, puede ser un principio razonable y alcanzable. Ya les iré contando y reseñando cómo me va, de momento ya he terminado el primero y eso me tiene muy satisfecha. Es la primera vez que me termino un libro mucho antes de que concluya el primer mes del año.

Mi siguiente propósito creo que es el de la mayoría de las mujeres: TENER UNA ALIMENTACIÓN MÁS SALUDABLE. Parece muy trivial pero nos cuesta trabajo no ceder ante los antojos de la comida chatarra. En realidad deseo una figura más esbelta, más parecida a la que tenía hace 10 años pero se que para llegar a ella debo empezar por combatir algunos malos hábitos y agregar otros como lo son el ejercicio. Tengo pensado llevar un control de peso mensual para saber si estoy o no avanzando. Estos días espero comenzar con rutinas pequeñas de ejercicio, también ya les platicaré. 

Y el último propósito que tengo, es el de lograr una AUTONOMÍA FINANCIERA. Es probable que este deseo llegara después de cuestionarme qué sería de mi vida si no tuviera esposo. Para ello necesito enfocarme realmente en mi trabajo. Sigo con la absoluta negación de irme a una oficina, disfruto enormemente ver crecer a Isabel y pasar las mañanas con ella. Por ello necesito un plan de acción inmediata para hacer crecer mi negocio como asesora inmobiliaria. Pero como también amo escribir, quisiera buscar la manera de que este año pueda monetizar mi blog, y generar ingresos reales escribiendo. Es lo que más deseo en la vida.

Para todo ello necesito invertir tiempo, estar enfocada y tener una buena organización. Este año además se presenta con grandes retos para todos; Constanza hace examen de admisión a la secundaria y se despide de sus compañeros de primaria, mi hermana, mi mamá y Edgar concluyen su licenciatura e Isabel cumple 3 años. Sin duda es un año muy interesante así que no queda más que abordarlo con todo.

¿Ustedes tienen nuevos propósitos? Me gustará mucho leerlas.

14 ene. 2019

Resumen de las vacaciones de Invierno 2018

Ya estamos con nuestra mejor sonrisa y todo el entusiasmo iniciando un año más. Como siempre, las vacaciones se fueron como un suspiro, eso sí, dejando muchos gratos momentos, lecciones y un montón de aprendizaje.

Iniciamos las vacaciones con el inicio de las posadas. No saben lo emocionada que estuve esos días, pues para nosotros las posadas no eran algo común, y de pronto ya se habían organizado 5 posaditas en nuestra cerrada, el mayor número de posadas a las que hemos ido. Lo confieso, cuando tocó nuestro turno de organizar y preparar una, estuve algo estresada, y muy atareada, ni pude tomar fotografías por estar metida en la cocina, pero a final del día, disfruté mucho el resultado. Eso sí, me lucí con una horchata caliente, que la mayoría de mamás y niños me elogiaron. Jaja un día eres joven, y al otro día te sientes muy feliz por cosas como ésta. Y por si ustedes no conocen la receta, y la quieren, la pueden encontrar por aquí.

Las posadas, más allá del goce de los niños y de dejarnos muchos dulces, me permitieron convivir y conocer a profundidad a algunos de mis vecinos. Saber un poco más de sus vidas, de sus costumbres y sobre todo, nos permitieron compartir. Cada día, cada vecino compartió dulces, piñatas, un poquito de su sazón y de su tiempo.  Aunque fueron noches muy frías, las volvería a repetir.

Después llegó la navidad, y Santa Claus que dejo tenis para las niñas, y la semana siguiente se paso muy rápido, pues esperábamos con ansia fin de año para salir de vacaciones. Sin embargo, desde el viernes 28, Isabelita tenía mucha tos así que la llevamos con el pediatra. Le recetaron medicamento y aparentemente podía salir sin ningún problema. ¡Error! todo en el viaje se complico.

Llegamos a Guanajuato el día sábado. No saben lo que amo este lugar. Me parece tan romántico que la idea de compartir este viaje con Edgar y mis hijas me daba mucha ilusión. Además iba con nosotros mi abuelita, y obviamente mis padres y mis hermanas. Llegamos al hotel y todos se metieron a la alberca, menos Isa que seguía con mucha tos. Y daba señas de no sentirse bien, pues cuando intentamos llevarla a la alberca se soltó a llorar.




Al día siguiente la vimos más alegre y creímos que sería bueno meterla al agua ya que ésta era termal. Isa estaba muy contenta, incluso hizo berrinche cuando la sacamos. Después nos fuimos a Dolores, Hidalgo. El sitio estaba lleno de gente, tanta, que para comprar un chicharrón preparado hicimos fila por poco más de una hora. Hacía mucho aire y mucho frío así que Isa siguió con más y más tos y empezó con vómitos de flema. El 31 amaneció tan malita, que pasamos buscando un doctor en San Miguel de Allende. Como no había, fuimos a Dolores y con trabajos dimos con una clínica. No había pediatra, pero nos atendió un médico general, dijo que había que ser enérgicos con el medicamento para que la bebé no empeorara y la tuvieran que internar. Le cambió todas las medicinas y le indico nebulizaciones. Mis padres compraron un nebulizador para que la niña pudiera recibir su tratamiento sin problema mientras estábamos allá. El doctor dio la orden de que Isa tenía que estar encerrada, así que con ello dijimos adiós a la posibilidad de poder salir por la noche a recibir el año en medio de fuegos pirotécnicos, tumulto y música. La verdad no le queríamos arruinar la noche a mis papás, les dijimos que ellos salieran, pero insistieron en quedarse en el hotel con nosotros. Mis hermanas y Constanza se fueron, al menos me alegra saber que mi hija disfruto la víspera de año nuevo, fueron a un restaurante y tuvieron una deliciosa cena y una gran celebración mientras recibían el 2019. Nosotros nos quedamos en el cuarto del hotel, cenamos con mis papás y mi abuelita romeritos y sandwiches de jamón. Nos abrazamos fuertemente mientras le pedíamos al año entrante salud, para no sufrir los estragos que deja la enfermedad.











A nuestro regreso Isa parecía empeorar, venía con fiebre. Llegamos a la casa de mis papás el lunes 2 de enero. Le dimos el medicamento a Isa y esperamos al otro día para llevarla nuevamente con su pediatra. Ya para el martes Isa se mostraba muy decaída, no estaba comiendo y apenas si se mantenía despierta. Acudimos con el pediatra, este le puso un aparato en su dedo para ver cuánto oxígeno estaba saturando la bebé y nos dijo que la cantidad de oxígeno estaba muy por debajo de lo normal, le hicieron una placa en ese momento y la noticia que nos dio el pediatra nos hizo un hueco en el corazón: la bebé necesitaba ser internada de inmediato. Sentí unas inmensas ganas de llorar, odio los hospitales, los momentos más angustiantes de mi vida los he pasado ahí. Nos sentamos a pensar qué haríamos y a dónde la llevaríamos. Mi primera sugerencia fue llevarla a La raza, el hospital dónde nació. Pude ver la cara de Edgar, realmente no deseaba que fuéramos ahí. Lo que nos quedaba era internarla ahí mismo, dónde estaba el pediatra que nos atendía. Claro que no teníamos contemplado ese gasto y nos agarraba en curva después de todos los gastos de diciembre, sin embargo y como siempre, mis papás nos dieron el dinero, mientras nosotros esperábamos a recibir la caja de ahorro que Edgar recibe cada año a principios del mes. 


Lo cofieso, el dolor de ver a Isa canalizada y mal, es menor cuando te permiten estar acompañando a tu bebé en todo momento, cuando dejan que ambos padres estén presentes y puedes recibir visitas que te brinden apoyo y te permitan que el proceso sea más llevadero. Mis papas estuvieron junto a nosotros, ni un sólo día nos faltaron y llegaban para llevarnos algo de desayunar y que Edgar y yo pudiéramos ir a bañarnos. El proceso fue menos cansado, en el hospital teníamos todas las comodidades y nadie nos llamaba la atención si teníamos el celular afuera. También recibimos la visita de mis suegros, un día acompañaron a mis padres para cuidar a Isa. También fue mi abuelita y mi tío Ariel con su esposa y mi prima Mari. Finalmente dieron de alta a Isabel el día 5 de enero, presiento que lo hicieron en un acto compasivo para que Isa pudiera recibir a los Reyes Magos en casa.




Pudimos gozar de una mañana de reyes en familia, todos juntos y en casa de mis padres. Así despedimos unas agetreadas vacaciones. No fueron lo que habíamos contemplado, Edgar había pedido vacaciones esos días para poder jugar con las niñas y disfrutar nuestra casa, sin embargo, por obvias razones, pasamos la última semana en el hospital y nuestra casita se ha quedado solitaria muchos días. 

Isa sigue con medicamento y mejorando cada día. Constanza ha regresado a clases muy entusiasmada y yo sigo aquí, con mucho entusiasmo de recibir un nuevo año junto a mi amado blog y con la compañía de ustedes, mis queridas lectoras.


Cuéntenme qué fue de sus vacaciones, las quiero leer.

28 dic. 2018

Feliz 2019

Ya hemos pasado las posadas, la noche buena y la navidad. La semana esta caminando a prisa, el celular se me cayó en el ponche y me quedé algo incomunicada unos días, sin embargo no quería dejar de decirles que espero hayan pasado una gran navidad y, como cada año, desearles lo mejor para este 2019.

Que sea un año lleno de éxitos, alegrías y sabiduría. Que sea un año lleno de aprendizaje y de salud. Que la vida nos permita seguir recorriendo este hermoso camino y encontrando gente maravillosa por la que vale la pena el viaje y sonreír.

En unos días nos vamos a Guanajuato así que seguiré desconectada, pero desde tierras lejanas las abrazo fuerte. Gracias por ser parte de la travesía, gracias a todas quienes vienen por acá y leen, gracias a todas esas mamás que me permiten aprender algo de su maternidad y que comparten conmigo experiencias maravillosas, las quiero un montón.

Un brindis por ustedes.
Un brindis por un fabuloso 2019... 
¡A conquistarlo!
Editada por Wendolin Vera. Con la tecnología de Blogger.